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El Alimento Diario
- 26 Febrero 2012
Ya está disponible el último tomo de "El Alimento Diario" correspondiente a la serie "Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado" cuyo título es: "Id y haced saber las cosas que oís y veis". Esta semana comenzamos disfrutando la lectura de la primera semana "Jesús envía a los doce apóstoles - parte 2".
A continuación un fragmento correspondiente a la semana 1:
LLAMADOS PARA PROMOVER LA FE
Muchos discípulos siguieron al Señor Jesús durante Su ministerio. De entre ellos escogió a doce, después de haberse retirado al monte y pasado la noche orando a Dios (Lc 6:12). También les dio el nombre de apóstoles (v. 13) y los envió a predicar el evangelio del reino de los cielos (Mt 10:1-7). La palabra apóstol viene del griego y quiere decir enviado. Los apóstoles son enviados por Dios para la predicación del evangelio para promover la Fe*.
Hoy, con el fin de hacer la obra del Señor con más efectividad, enviamos a los hermanos al CEPPEV (Centro de Perfeccionamiento para la Propagación del Evangelio), en donde tienen la oportunidad de ser perfeccionados como colportores. Estos hermanos, después de pasar por el perfeccionamiento, predican el evangelio del reino por medio de los libros. El objetivo principal es llevar a las personas a la Fe.
Otro punto del mover del Señor para predicar el evangelio del reino es el espacio al que llamamos bookafé, cuyo significado es: libro que promueve la Fe, o libro que lleva a la persona a la Fe.
La palabra “Fe” se refiere a la economía de Dios en el Nuevo Testamento, como Pablo nos muestra a lo largo del capítulo 1 del libro de Efesios. El apóstol nos presenta al Dios Triuno: la obra del Padre, la obra del Hijo y la obra del Espíritu. La obra del Dios Triuno tiene como objetivo infundir Su misma persona en nuestro interior hasta saturar nuestro espíritu, alma y cuerpo con Él mismo. Juntando esta porción de la Palabra con el pasaje de 1 Timoteo, queda claro que el objetivo de Dios es infundir Su economía –la Fe objetiva– en nuestra fe subjetiva (1 Ti 1:3-4). Por eso es muy importante el Bookafé y el colportaje.
Necesitamos a hermanos perfeccionados que sepan divulgar los libros. Así la economía neotestamentaria de Dios será presentada a las personas. El colportor puede ser comparado con el sumo sacerdote del Antiguo Testamento y el apóstol del Nuevo Testamento, pues éste lleva a las personas hasta Dios, es un enviado de Dios. El Señor Jesús es tanto Apóstol como Sumo Sacerdote (He 3:1).
Nuestra responsabilidad es cada vez más grande. Últimamente Dios también nos dio la incumbencia de predicar el evangelio del reino en Europa, África y América Central. Él necesita a más personas para suplir la necesidad de Su obra en esos países. Por eso más hermanos deben ingresar al CEPPEV para convertirse en colportores. De esta manera, será predicado el “evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin” (Mt 24:14). ¡Alabado sea el Señor!
* La Biblia habla de la fe, que es una disposición que existe dentro de nosotros para creer en Dios, creer en Sus promesas, y algunos pueden tener una fe más grande que otros, como vemos en estos versículos: “¿Por qué teméis, hombres de poca fe?” (Mt 8:26); “Creo; ayuda mi incredulidad” (Mr 9:24); y “Jesús se maravilló de él, y (...) dijo (...): Os digo que ni aun en Israel he hallado tanta fe” (Lc 7:9). También existe la Fe, que se refiere a aquello en lo que creemos, que es el aspecto objetivo de la fe, es decir, son todos los puntos que componen las enseñanzas reveladas por los apóstoles y que nos presentan el plan de Dios y Su arreglo para dispensarse al hombre. Para faciitar la comprensión del lector, optamos por escribir fe, con la inicial minúscula, cuando nos referimos a nuestra capacidad subjetiva de creer, y la Fe, con la inicial mayúscula, para hablar de la fe objetiva, que es depositada dentro de nosotros a medida que creemos en la Palabra que practicamos.
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